Las personas sin conocimientos especializados en geografía suelen asumir que el único punto de interés de la isla son los famosos moáis, las conocidas y notablemente altas esculturas de piedra que representan el torso humano. Sin embargo, mi objetivo es destacar los aspectos menos conocidos del lugar, incluidos su limitada red de caminos, su población local y su paisaje interior, yendo así más allá del enfoque convencional en las estatuas costeras.
Mi propósito es mostrar aquellos aspectos menos conocidos de la isla: el trazado de sus escasas calles, las costumbres de sus habitantes y la fisonomía de su interior, más allá de la línea costera y sus imponentes estatuas.